No todo va bien en el mundo. Pero no es suficiente diagnosticar los males del mundo y denunciar sus muchas enfermedades. La espiritualidad es un área para el ejercicio de la responsabilidad. Lo que hace una respuesta verdaderamente espiritual no es sólo la claridad del diagnóstico de los problemas, sino también el empeño decidido en mejorar lo que anda mal. No es bastante denunciar, debemos también ser capaces de anunciar "un nuevo cielo y una nueva tierra". Es fácil encontrar defectos, pero lo que el mundo necesita son soluciones a la constante multiplicación de sus problemas.
Cada uno de nosostros nacimos en el mundo para traer soluciones. Este es el significado de la "misión personal".
miércoles, 24 de septiembre de 2008
BIENAVENTURADOS LOS QUE PROMUEVEN EL CAMBIO
La transformación parece una empresa abrumadoramente difícil. ¿Por qué? Por nuestra resistencia a los cambios transformadores. Aceptamos prontamente cambios degenerativos, pero somos reticentes respecto a los cambios regenerativos. La disponibilidad al cambio es esencial si es que hemos de llegar a ser agentes de transformación y a ser transformados nosotros mismos. No puede ser que nosotros, queramos ser transformados, pero no estemos dispuestos a cambiar! La señal auténtica de vitalidad espiritual es la disponibilidad para el cambio, especialmente el cambio que va más allá de las pasiones y preferencias de la naturaleza o la conveniencia humana.
Etiquetas:
agentes,
pasiones.,
resistencia al cambio,
Transformación,
vitalidad espiritual
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)